Las Hermanas Carmelitas Teresa de San José de las comunidades de Colombia hemos sido convocadas para recibir la entrega del documento inspirador para el sexenio 2025-2031. Preside nuestro encuentro la Hermana Lida Eugenia Flórez Alarcón Vicaria General.
Este encuentro fraterno intercomunitario, el día 29 de diciembre de 2025 en un primer momento, fue iluminado por la ponencia presentada al XXVIII Capítulo General por la hermana Daniela Cannavina de la Congregación de las Hermanas Capuchinas de Madre Rubatto y ex secretaria General de la CLAR.
Esta instancia de escucha se convirtió en un verdadero Kairos: que nos urge a disponer el corazón para un proceso de transformación integral. Esta revitalización no nace de nuestras propias fuerzas, sino de permitir que el Espíritu Santo irrumpa sin condiciones en la cotidianidad de nuestras comunidades, derribando estructuras caducas y renovando nuestra mirada personal.
Se trata de una invitación a la docilidad espiritual, dejándonos habitar por ese impulso divino que nos mueve a abrazar con valentía los cambios estructurales y pastorales que la Congregación y la Iglesia nos demandan hoy. Solo así podremos encarnar el rostro de una “Iglesia y Congregación en salida” cuya única prioridad sea gastar la vida con generosidad absoluta en las fronteras por el Reino.
Al mismo tiempo, esta exhortación nos sitúa frente a la novedad de los tiempos con una confianza renovada. Reconocemos que los “aires nuevos” no deben ser temidos, sino acogidos como el aliento que fortalece el ánimo y disuelve las resistencias y miedos que a veces paralizan nuestra misión. Caminamos con la certeza absoluta de que no avanzamos en solitario; es Jesucristo quien precede nuestros pasos, conduciéndonos con fidelidad hacia una vida anclada en la verdad y en la esperanza activa.
Por ello, nos hemos sentido llamadas a ser centinelas de la luz en medio de las oscuridades del mundo, transitando juntas un camino de acompañamiento mutuo, donde el carisma, que hemos heredado, ofrezca vida en abundancia en los lugares donde estamos presentes al estilo de nuestras Madres Teresa Toda y Teresa Guasch, siendo hoy, más que nunca, signos visibles de esperanza y testigos audaces del proyecto de Dios en nuestra historia.
Por otra parte, en un segundo momento, orientadas por la Hermana Lida Eugenia tuvimos la oportunidad de adentrarnos en la profundización del lema del Horizonte Inspirador: Liberando la Profecía de las dos Teresas. El compartir nos invita a valorar y custodiar los dones recibidos y a ser capaces de estar en total disponibilidad a los cambios que emerge en la realidad en la que nos encontramos inmersas.
Por último, vivimos un espacio orante que dispuso nuestro interior para a acoger con confianza y compromiso las disposiciones capitulares que nos darán los elementos necesarios para caminar juntas durante el próximo sexenio.
Hna Nayla Paola Meléndez Rojas, ctsj








